El fin de la Zona Fría: un golpe helado al bolsillo
Publicado el 21 de mayo de 2026, 15:23 · Actualizado el 21 de mayo de 2026, 15:27

El avance en la Cámara de Diputados del proyecto oficialista para recortar los subsidios al gas por "Zona Fría" representa un impacto directo y severo sobre la economía de miles de hogares argentinos.
Al dar marcha atrás con la ampliación aprobada en 2021, la medida dejará a unos 1,6 millones de usuarios sin el beneficio tarifario, en un contexto donde los presupuestos familiares ya se encuentran al límite.
Si bien el Gobierno argumenta la necesidad de buscar la "responsabilidad fiscal" y un ahorro de hasta $460.000 millones de pesos, la realidad puertas adentro es preocupante. Para las familias que pierden este respaldo, la quita del subsidio sobre el cargo fijo y la limitación estricta del beneficio —que ahora solo cubrirá los metros cúbicos consumidos en regiones de frío extremo— se traducirán inevitablemente en facturas de gas mucho más abultadas durante el invierno.
Reducir el déficit recortando el amparo frente a las inclemencias climáticas expone a una enorme masa de la clase media y trabajadora a un esfuerzo financiero desproporcionado. En su afán por ordenar las cuentas públicas y reestructurar el mapa energético, la actual gestión aplica un fuerte torniquete que impactará con crudeza en el día a día de la gente, transformando el derecho al bienestar y a la calefacción en un privilegio cada vez más costoso.

Editor de economía y finanzas. Analista del mercado financiero.


